Video· El cielo (episodio 2)
Rotación y traslación de la Tierra para niños: ¿por qué hay invierno?
La rotación de la Tierra da el día y la noche, y su traslación con el eje inclinado, las estaciones. El cielo, episodio 2, Nuestros saberes 4.º.
Sin conexión. El video necesita internet, pero puedes seguir aprendiendo aquí mismo:
En este video aprenderás
- Cómo es la Tierra: el tercer planeta, rocoso, con atmósfera y agua (y su "cobija": el efecto invernadero)
- El movimiento de rotación: un giro sobre su eje cada 24 horas, que da el día y la noche
- El movimiento de traslación: una vuelta al Sol en 365 días y casi 6 horas… ¡y el año bisiesto!
- La verdadera causa de las estaciones: la inclinación del eje, no la distancia al Sol (el libro lo mezcla)
- Solsticios y equinoccios: el día más largo, la noche más larga y los días "parejos"
- Dos sorpresas del recuadro Profundicemos: el viaje alrededor de la galaxia y la precesión (¡como un trompo!)
Capítulos
- 0:00¿Cuál es el juego más rápido?
- 0:43Mini serie El cielo, episodio 2
- 0:57Nuestros saberes, pág. 135: la Tierra
- 1:18La cobija de la Tierra y su escudo invisible (pág. 141)
- 2:05Rotación: el día y la noche
- 3:02Traslación y año bisiesto
- 3:43¿Por qué hay estaciones?
- 4:24Rayos derechitos y rayos de ladito
- 5:03Solsticios y equinoccios
- 5:44Galaxia y precesión (pág. 142)
- 6:16Repaso con el trompo
- 6:36¿Mito o verdad?
- 8:05Misión en familia
- 8:45Sigue aprendiendo
Transcripción del video
Revisada
¿Sabes cuál es el juego más rápido de la feria? No es la montaña rusa. Es este. Y tú vas subido en él ahora mismo. Mientras me escuchas, vas girando a más de mil quinientos kilómetros por hora.
Y además vas viajando alrededor del Sol a treinta kilómetros… ¡por segundo! ¿Y por qué no te despeinas? ¿Y por qué, si en diciembre la Tierra está más cerca del Sol, en México hace frío? Yo soy don Lalo, el abuelo de Citlali. Hago trompos desde hace cuarenta años, y con un trompo te lo voy a explicar.
Y al final… ¿mito o verdad? Este es el episodio dos de El cielo. En el primero, Citlali descubrió que la luz viaja en línea recta y que el Sol es una estrella. Hoy toca la Tierra… que nunca se está quieta. Abre el libro Nuestros saberes de cuarto grado en la página ciento treinta y cinco.
Arriba dice: Tierra. Es el tercer planeta de nuestro Sistema Solar. Es un planeta rocoso, con atmósfera, agua y una superficie sólida. Y el recuadro Profundicemos de la página ciento cuarenta y uno, que es para maestros y familias, nos cuenta por qué en la Tierra hay vida. La atmósfera es como una cobija: atrapa un poquito del calor del Sol y mantiene a la Tierra tibia.
A eso se le llama efecto invernadero. Tiene agua líquida en ríos, lagos y mares. Y en el centro, un núcleo de hierro que crea un escudo invisible, el campo magnético, que nos protege de partículas que llegan del Sol. Ojo: la cobija es buena en su justa medida. Si con la contaminación le ponemos demasiadas cobijas, la Tierra se calienta de más.
Ahora sí, los movimientos. Mira mi trompo: gira sobre sí mismo, alrededor de un palito imaginario que lo atraviesa. Ese palito se llama eje. La Tierra hace lo mismo. El libro le llama movimiento de rotación: un giro sobre su propio eje.
Una vuelta completa tarda veinticuatro horas: un día. Y como el Sol solo puede iluminar una mitad de la Tierra a la vez, en esa mitad es de día… y en la otra mitad, de noche. Mira a México. Gira, gira… amanece, llega el mediodía, se oculta el Sol… y es de noche. Mientras aquí cenamos, del otro lado del mundo, en China, ya es de mañana.
¿Y por qué no salimos volando? Porque todo gira con nosotros: el piso, el aire, las casas. Y la gravedad nos mantiene bien pegaditos al suelo. Pero la Tierra no gira en un solo lugar. Mientras da vueltas como trompo, también viaja alrededor del Sol.
Es el movimiento de traslación. El camino que sigue se llama órbita. El libro dice que es elíptica: como un círculo un poquito aplastado. Una vuelta completa al Sol es un año. Y dura trescientos sesenta y cinco días… y casi seis horas.
¿Y qué pasa con esas horas que sobran? Se van juntando. En cuatro años ya son casi veinticuatro: ¡un día entero! Por eso, cada cuatro años, febrero tiene veintinueve días. Es el año bisiesto.
Y ahora, la pregunta del principio. ¿Por qué hay primavera, verano, otoño e invierno? Mucha gente cree que es porque la Tierra se acerca y se aleja del Sol. El libro también habla de la forma de la órbita. Pero fíjate en un dato que el mismo libro nos da.
Cuando la Tierra está más cerca del Sol… ¡en el norte es invierno! Si la cercanía fuera la causa, sería al revés. La verdadera razón es otra que el libro también menciona: la inclinación del eje. La Tierra va ladeadita, como mi trompo cuando ya se va cansando. Haz esta prueba con una lámpara.
Si la luz cae derechita, ilumina un círculo pequeño y muy brillante. Ahí calienta mucho. Si cae de ladito, la misma luz se reparte en una mancha más grande y más débil. Ahí calienta poco. Así llegan los rayos del Sol.
La mitad de la Tierra que se inclina hacia el Sol recibe rayos derechitos: es verano. La que se inclina hacia el otro lado los recibe de ladito: es invierno. Por eso las estaciones van al revés en el norte y en el sur. En diciembre, en México es invierno… y en Argentina, ¡se van a la playa en pleno verano! En ese viaje hay cuatro días especiales.
Los solsticios: el veintiuno de junio, el día más largo del año aquí en el norte, y el veintiuno de diciembre, la noche más larga. Y los equinoccios: el veintiuno de marzo y el veintitrés de septiembre. Esos días, el día y la noche duran casi lo mismo: doce horas cada uno. El libro dice que en los solsticios la Tierra está más lejos o más cerca del Sol. Eso casi coincide, pero no es la causa: lo que importa es hacia dónde se inclina el eje.
Y el recuadro Profundicemos de la página ciento cuarenta y dos guarda dos sorpresas. Una: la Tierra también viaja, junto con todo el Sistema Solar, alrededor del centro de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Y dos: su eje se bambolea, como un trompo que ya se va a caer. Se llama precesión. ¡Y un solo bamboleo tarda más de veinticinco mil años!
Repasemos con el trompo. Gira sobre su eje: rotación, el día y la noche, veinticuatro horas. Viaja alrededor del Sol: traslación, un año, trescientos sesenta y cinco días. Y va ladeado: por eso hay estaciones. ¡Ahora te toca a ti!
Esto es: ¿Mito o verdad? Yo digo una frase, y tú gritas: ¡mito!, o ¡verdad!, antes de que el trompo se detenga. Primera frase: la Tierra tarda un año en dar una vuelta sobre su propio eje. ¡Mito! La vuelta sobre su eje es la rotación, y tarda un día.
La que tarda un año es la vuelta al Sol. Segunda frase: cuando en México es de día, del otro lado del mundo es de noche. ¡Correcto, es verdad! Porque el Sol solo puede iluminar la mitad de la Tierra a la vez. Tercera: en el año bisiesto, febrero tiene veintinueve días.
¡Así es, es verdad! Pasa cada cuatro años, para acomodar las horas que sobran. Y la última, la del principio: hay invierno porque la Tierra se aleja del Sol. ¡Mito! En diciembre la Tierra está más cerca del Sol, y aun así en el norte es invierno.
La causa es la inclinación del eje. ¿Cuántas acertaste? Si alguna se te escapó, regresa a esa parte del video. Misión en familia. Necesitan una lámpara, una naranja y un palito de madera.
Atraviesen la naranja con el palito, un poco inclinado, y marquen México con un plumón. La lámpara será el Sol. Giren la naranja y verán el día y la noche. Luego caminen con ella alrededor de la lámpara, sin cambiar la inclinación… ¡y acaban de dar la vuelta de un año! Si te gustó, dale like y suscríbete.
Y si te perdiste el primer episodio, el de la luz y las sombras, búscalo en el canal. En el siguiente episodio: la Luna. ¿Por qué cada noche parece cambiar de forma? Si quieres saber más, revisa los enlaces en la descripción de este video. Sigue disfrutando de la experiencia de aprender.
¡Nos vemos hasta la próxima!





