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La Experiencia De Aprender

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Ciclo del agua para niños: ¿el agua que bebes la bebió un dinosaurio?

El ciclo del agua es el viaje del agua por sus tres estados: se evapora, se condensa, cae y corre. Nuestros saberes de 4.º, págs. 108-109.

10:54Publicado el

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En este video aprenderás

  • Qué es el ciclo del agua y por qué ayuda a purificar el agua
  • Los tres estados del agua (sólido, líquido y gaseoso) y cómo se mueven sus partículas
  • Evaporación, condensación, solidificación y precipitación, paso a paso
  • Lo que el libro NO dice: el vapor de agua es invisible (lo blanco son gotitas) y las nubes no son vapor
  • Un descuidito del libro: la evaporación no puede "conocerse como evaporación" (se llama vaporización), y al géiser no lo calienta el Sol
  • Por qué la lluvia no es salada aunque el agua salga del mar
  • A dónde va el agua cuando cae: infiltración, mantos acuíferos, manantiales, ríos y lagos

Capítulos

  1. 0:00¿Agua de dinosaurio en tu vaso?
  2. 0:29La olla de la abuela: ¡llueve por dentro!
  3. 1:19Nuestros saberes, pág. 108: Ciclo del agua
  4. 1:49Los tres estados y sus partículas
  5. 2:20El Sol, el motor del ciclo
  6. 2:31Evaporación (y un descuidito del libro)
  7. 3:13El vapor es invisible: ¿y el géiser?
  8. 3:35¿La lluvia es salada?
  9. 4:04Condensación: así se hacen las nubes
  10. 4:53Solidificación: nieve y granizo
  11. 5:19Precipitación
  12. 5:41¿A dónde va el agua? Infiltración, ríos y lagos
  13. 6:37Transpiración: las plantas también "sudan"
  14. 7:00Sube, se junta, cae y corre
  15. 7:24¡Atrapa el cambio!
  16. 9:23Misión en familia
  17. 10:07Sigue aprendiendo

Transcripción del video

Revisada

¿Sabías que el agua que te tomaste hoy… a lo mejor también se la tomó un dinosaurio? Sí, un dinosaurio de verdad, hace millones y millones de años. ¿Queeé? ¿Y cómo llegó esa agua hasta el vaso de Emiliano? ¿En una máquina del tiempo?

¡Ya quiero saber! Casi. Esa agua lleva muchísimo tiempo dando vueltas por el planeta. Y al final del video, tú nos vas a decir cómo. Yo soy Marisol.

¡Y yo soy Andrés! Hoy vamos a la cocina de la abuela Chayo, en Puebla, porque ahí está la primera pista. ¡Y huele a frijolitos de olla! Mira: Emiliano levanta la tapa y… ¡mira, la tapa está llena de gotitas! Y caen otra vez a la olla: plic, plic, plic.

¡Está lloviendo dentro de la olla! Exacto. Pues mira: la estufa calienta el agua, y el agua sube como vapor. Choca con la tapa, que está más fría… y se vuelve gotitas. Ahora imagina una olla del tamaño del planeta.

La estufa es el Sol. El agua son los mares, los ríos y los lagos. Y la tapa fría es el aire frío de allá arriba. Eso tiene nombre: el ciclo del agua. La receta completa está en el libro Nuestros saberes de cuarto grado, en la página ciento ocho.

Dice que el ciclo del agua es el proceso natural por el cual el agua pasa por los tres estados de agregación. Y que es muy importante, porque ayuda a purificar el agua. ¿Tres estados de agregación? Uy, suena como trámite de oficina. ¡Jajá!

No, mira: son las tres formas en que puede estar el agua: sólida, como el hielo; líquida, como la del vaso; y gaseosa, como el vapor. La diferencia está en sus partículas, unas bolitas tan pequeñas que no se pueden ver. En el hielo están acomodadas en orden, cada una en su lugar, y apenas tiemblan. En el agua líquida se deslizan unas sobre otras. Y en el vapor, ¡vuelan separadas por todos lados!

¿Y qué las hace cambiar? El calor. Con más calor se mueven más; si pierden calor, se mueven menos. Y la temperatura nos dice qué tan caliente está algo. Y el recuadro Profundicemos, que es para maestros y familias, nos dice quién prende la estufa del planeta: la energía del Sol.

¡Es el motor del ciclo del agua! Primer cambio: la evaporación. Con el Sol, el agua de los mares, los ríos, las lagunas y hasta los charcos se calienta, se vuelve vapor y sube. Por eso un charco desaparece en una tarde de sol, y la ropa del tendedero se seca. ¡El agua no se fue a ningún lado: subió al aire!

Ojo, aquí el libro tiene un descuidito. Dice que la evaporación es el cambio de líquido a gaseoso, y que también se conoce como… evaporación. ¡Se repite! Quiso decir vaporización: ese es el nombre general. La evaporación es la tranquila, la del charco.

Y cuando el agua hierve con burbujas, como en la olla, se llama ebullición. Y en la foto del libro se ve clarito: ¡esa nube blanca que sale de la tierra es puro vapor! Casi, Andrés. El vapor de agua es invisible. Lo blanco que ves son gotitas diminutas: el vapor ya se enfrió y se volvió líquido otra vez.

Y ojo: a ese géiser no lo calienta el Sol, sino el calor de adentro de la Tierra. Oye, Marisol, si el agua sube del mar, entonces la lluvia es salada. ¡Lluvia con sal, como para los elotes! No, no. Cuando el agua se evapora, la sal no se va con ella: se queda abajo.

Por eso en las salinas, como las de Guerrero Negro, en Baja California Sur, dejan que el Sol evapore el agua del mar, y recogen la sal. Solo sube el agua. Así es como el ciclo purifica el agua, como dice el libro: deja atrás la sal y casi toda la suciedad. Segundo cambio: la condensación. Es el cambio de gaseoso a líquido.

El vapor sube, y allá arriba el aire está más frío. Al enfriarse, el vapor se junta en gotitas pequeñísimas. ¡Como en la tapa de la olla! Millones y millones de esas gotitas, juntas, forman las nubes. Son tan pequeñas y ligeras que flotan en el aire.

¡Y eso lo veo todos los días! Cuando sacas un vaso de agua bien fría, se llena de gotitas por fuera. ¡No es que el vaso sude! Es el vapor del aire, que se enfría al tocarlo. Y en el baño, después de una ducha caliente, el techo se llena de gotas.

Otro detallito: el recuadro Profundicemos dice que el vapor forma las nubes. Pero las nubes son gotitas y cristalitos de hielo. El vapor no se ve. Tercer cambio: la solidificación, de líquido a sólido. Pasa cuando la temperatura baja de cero grados Celsius.

Si pasa dentro de las nubes, se forman la nieve y el granizo. Y en la tierra, se pueden congelar los lagos y los ríos. Y un dato curioso: mucha de la lluvia empieza allá arriba como hielo o nieve. Al caer pasa por aire más tibio, se derrite… ¡y te llega como lluvia! Y así llegamos a la precipitación.

Ojo, esta ya no es un cambio de estado: es cuando el agua cae. Las gotitas de la nube chocan y se juntan. Se hacen grandes y pesadas… ¡y el aire ya no las puede sostener! Entonces caen: como lluvia, como nieve o como granizo. ¡Como las gotas de la tapa que vuelven a la olla!

¿Y a dónde se va el agua cuando cae? Porque la olla gigante tiene montañas, bosques y ríos. Una parte se infiltra en el suelo. En el dibujo del libro dice filtración. Esa agua baja despacito entre la tierra y las rocas.

Así llena los mantos acuíferos: reservas de agua dulce bajo nuestros pies. De ahí brotan los manantiales, y de ahí sacamos agua con los pozos. Otra parte corre por la superficie: forma arroyos y ríos que bajan hasta el océano. Y donde el agua se estanca, se forman lagos y lagunas. ¿Y la nieve de las montañas?

En la cima del Pico de Orizaba, la montaña más alta de México, hay hielo todo el año. Con el calor del Sol se derrite poco a poco: eso se llama fusión, de sólido a líquido. Y esa agua baja a los ríos. Por cierto, ese glaciar se está haciendo cada vez más chico. En el dibujo del libro hay una flecha más, que sale de los árboles: transpiración.

El texto no la explica, así que te la cuento yo. Las plantas toman agua del suelo con sus raíces, y sueltan vapor por unos agujeritos de sus hojas. ¡Es como si sudaran! Si amarras una bolsa de plástico transparente a una rama con hojas, y la dejas al sol unas horas, vas a ver gotitas adentro. A ver si entendí.

Sube, se junta, cae y corre… ¡y otra vez! ¡Exacto! Se evapora, se condensa en nubes, se precipita como lluvia, nieve o granizo, y corre por los ríos o se guarda bajo la tierra. El ciclo no tiene principio ni fin. Es una vuelta que nunca termina, y el Sol la mantiene girando.

¡Hora de jugar! ¡Atrapa el cambio! Marisol te muestra algo que pasa en tu casa o en la calle, y tú dices qué está pasando. Responde en voz alta antes de que se acabe la cuenta. Primera.

Llovió en la mañana, salió el sol, y en la tarde el charco ya no está. ¿Qué cambio fue? A: evaporación. B: condensación. C: solidificación.

¡Correcto, la A! Evaporación: el Sol calentó el agua y se fue al aire como vapor. Segunda. Sacas del refri una jarra de agua de jamaica bien fría, y en unos minutos se llena de gotitas por fuera. ¿Qué cambio es?

A: evaporación. B: condensación. C: precipitación. ¡Exacto, la B! Condensación: el vapor del aire se enfrió al tocar la jarra.

Tercera. En una tarde de tormenta caen bolitas de hielo: ¡granizo! ¿Qué cambio pasó dentro de la nube? A: evaporación. B: infiltración.

C: solidificación. ¡Muy bien, la C! Solidificación: allá arriba hacía menos de cero grados y las gotas se congelaron. Y la última, la del principio. ¿Por qué el agua de tu vaso pudo estar en un dinosaurio?

A: porque el agua da vueltas y vueltas en el ciclo, y casi no se gasta. B: porque el agua de los lagos nunca se mueve de su lugar. C: porque las nubes fabrican agua nueva todos los días. ¡Claro, la A! Es la misma agua de siempre, dando vueltas desde hace miles de millones de años, desde mucho antes de los dinosaurios.

¿Cuántas atrapaste? Si fallaste alguna, regresa a esa parte del video. ¡Yo atrapé las cuatro! Bueno… tres. Misión en familia, de la página ciento diez: cuando cocinen, miren una olla sin tapa y luego con tapa.

¿Dónde aparecen las gotitas? Metan un vaso de plástico con agua al congelador y cuenten cuánto tiempo tarda en volverse hielo. El libro dice refrigerador, pero abajo, en el refri, no hace tanto frío: tiene que ser en el congelador. Y después de un baño caliente, miren el techo. Ahora ya saben cómo se llama lo que se formó ahí.

Y cuiden el agua: es la misma que tomó el dinosaurio, y la que van a tomar sus nietos. Si aprendiste algo, dale like y suscríbete. Y mira nuestro video de los movimientos de la Tierra: ahí descubres por qué el Sol calienta más en verano. Si quieres saber más, revisa los enlaces en la descripción de este video. ¡Sigue disfrutando de la experiencia de aprender!

¡Nos vemos hasta la próxima!

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