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Cómo enseñar habilidades sociales y socioemocionales en primaria (4 recursos + PDF gratis)
Cuatro recursos para enseñar habilidades socioemocionales en primaria con la serie La esquina de todos, más una guía de actividades en PDF.
- De lo humano y lo comunitario
- Nuestros saberes, pág. 194–200
- Maestros
Sin conexión. El video necesita internet, pero puedes seguir aprendiendo aquí mismo:
Capítulos
- 0:00El dato: 39 % de las habilidades cambiará
- 0:40La serie, el libro y una aclaración
- 1:51Recursos 1 y 2: historia por capítulos y analogías
- 4:31Recursos 3 y 4: preguntas cortas y personajes que modelan
- 7:17Los conceptos de la serie y cómo los llama el libro
- 9:00Qué aporta a tus alumnos
- 10:14Cómo usarla en clase y en casa
Transcripción del video
Generada a partir de los subtítulos automáticos
39% es la parte de las habilidades de un trabajador que va a cambiar de aquí al 2030, según lo que esperan los empleadores encuestados por el Foro Económico Mundial. Y entre las 10 habilidades más valoradas, junto al pensamiento analítico y la tecnología, aparecen el liderazgo, la empatía y la escucha activa. Ninguna se califica con un examen, pero todas se pueden entrenar. Y empiezan a entrenarse en el salón de clases, entre la página 194 y la 200 del libro Nuestros Saberes de cuarto grado. Este vídeo es para ti, maestra, maestro, y también para ti, mamá, papá.
Vamos a hablar de la esquina de todos, cinco episodios, una sola historia. Un terreno baldío junto a la escuela, una jacaranda que plantó un abuelo y un grupo de cuarto grado con cinco semanas para decidir qué hacer con ese lugar. Cada episodio sigue una lección del libro, la escucha, el entendimiento mutuo, la negociación, la toma de decisiones y la convivencia. Antes de seguir, una aclaración. Somos un canal independiente, no somos la SEP ni estamos vinculados con ella de ningún modo y tampoco venimos a opinar sobre el sistema educativo, ni a favor ni en contra.
Lo que sí hacemos es valorar mucho la educación. Los libros de texto gratuitos son libros públicos, de todos, y queremos sacarles lo mejor y darte herramientas como esta serie para que maestros y familias los aprovechen más. Hoy abrimos la serie para ver cómo está hecha, cuatro recursos de enseñanza y por qué funcionan. Los conceptos que enseña y cómo los llama el libro. Qué aporta a tus alumnos y cómo usarla en clase o en casa.
Con escenas de la serie para que lo veas. Recurso uno, una historia que se teje capítulo por capítulo. La serie no son cinco lecciones sueltas, es una sola historia y cada episodio enseña un tema del libro viviéndolo dentro de ella. ¿Por qué funciona? Porque en una historia los hechos se unen por causa y efecto.
Pasó esto y por eso pasó aquello. Una lista de definiciones no tiene esos hilos. El psicólogo Daniel Willingham explica que las historias ocupan un lugar privilegiado en la memoria y si alguien quiere algo, los niños quieren saber si lo consigue. Mira cómo arranca la historia en el episodio uno. Los vecinos y la escuela van a decidir qué se hace con él.
Y cuarto B tiene cinco semanas para preparar una propuesta. Un lugar que importa, una meta y un reloj. En 10 segundos están los tres ingredientes. Y fíjate cómo termina ese mismo episodio. Y juntos íbamos a descubrir que a veces escuchar no basta.
Un final abierto. Los niños llegan al siguiente episodio con ganas de saber qué sigue. Y hay un bono, ver un episodio por semana es práctica espaciada y lo que se repasa en días distintos se olvida más despacio. En tu salón, al empezar cada episodio, pregunta lo mismo que en las series, ¿qué pasó en el capítulo anterior? Que lo cuenten ellos.
Recurso dos, la analogía que se puede ver. Consiste en explicar algo abstracto con algo que los niños ya conocen y quedarse con esa imagen todo el episodio. Escuchar es un radio con cuatro estaciones, entender al otro es caminar hasta el lado desde donde se ve un seis o un nueve, decidir es cruzar un arroyo con seis piedras y convivir es una flor con seis pétalos. ¿Por qué funciona? Porque aprendemos colgando lo nuevo de lo que ya sabemos y los investigadores Lindsey Richland, Osnat Zur y Kate Holyoak vieron que las analogías ayudan más en el salón cuando se muestran con dibujo y con las dos cosas lado a lado.
Ojo, toda analogía tiene un límite y la serie lo dice. Entender al otro no es darle la razón. Mira la escena del seis y el nueve. Eso es el entendimiento mutuo. Caminar hasta el lado del otro para ver lo que él o ella ve.
Dos niños miran el mismo número y los dos dicen la verdad. Sin una sola definición ya entendiste qué es ponerse en el lugar del otro. En tu salón, después del episodio uno, pide que cada niño dibuje su propia analogía. Mi oído es como un y que explique dónde deja de funcionar. Recurso tres.
Ejercicios de una sola pregunta. Consiste en convertir una habilidad social en una pregunta tan corta que cualquiera pueda hacérsela en pleno problema. En la serie hay dos. ¿Qué pido? ¿Y qué ofrezco?
Y ¿qué piensas, qué necesitas y qué sientes? ¿Por qué funcionan? Porque en un desacuerdo no cabe un manual. Una pregunta corta es un andamio que se recuerda y se repite. Y cada episodio cierra con un reto.
Una situación, una pausa para pensar y la respuesta con su porqué. Sacar la información de la memoria y comprobarla enseguida la fortalece. Se llama práctica de recuperación. Escucha cómo lo presenta el episodio tres. Primera pregunta.
¿Qué pido? Segunda. ¿Qué ofrezco? Y juntas dan como resultado acuerdos. Dos preguntas y ya saben negociar.
Es el esquema del libro en la página 198 llevado a la práctica. Y así se ve uno de los retos del final en el episodio cuatro. Primera. Lucía quería una bicicleta. Vio una sola en la tienda y la compró enseguida.
¿Qué paso se saltó? ¿Plantear opciones, llevarla a cabo o analizar los resultados. Una pausa para pensar y llega la respuesta con su porqué. En tu salón, la próxima vez que haya un desacuerdo real sobre qué jugar o quién usa el material, que cada niño responda por escrito esas dos preguntas y de ahí sale el acuerdo. Recurso cuatro, personajes que modelan lo que queremos enseñar.
Consiste en que los niños vean a alguien hacerlo bien y también hacerlo mal antes de pedirles que lo hagan ellos. ¿Por qué funciona? Los niños aprenden mucho mirando. El psicólogo Albert Bandura lo demostró hace más de 60 años. Lo que ven hacer a otros lo imitan, para bien y para mal.
Por eso la serie muestra primero a Nico interrumpiendo y después escuchando. Y como el que se equivoca es un personaje, nadie en tu salón siente vergüenza. Mira cómo escucha Nico en el episodio uno. Y esperó cinco segundos, 10. No dijo nada.
Me miraba los ojos y movía la cabeza para decir, te estoy oyendo. 10 segundos de silencio, la mirada a los ojos, un gesto. Nadie da una conferencia sobre cómo escuchar, ¿se ve? Y son justo las señales que enlista el libro. En tu salón, pausa el episodio justo antes de una decisión y pregunta, ¿tú qué harías?
Luego míralo y compara con lo que hizo el personaje. Ahora, los conceptos que enseña la serie y cómo los llama el libro. A veces las palabras no coinciden y conviene que lo sepas. Uno, la escucha activa. En la parte para los alumnos, el libro habla de escuchar, de escucha mutua y distingue cuatro tipos, apreciativa, comprensiva, crítica y empática.
La expresión escucha activa aparece una sola vez en el recuadro para docentes de la página 195. Dos, la empatía. La serie la trabaja como ponerse en el lugar del otro. El libro la llama entendimiento mutuo, comprender lo que el otro piensa, necesita y siente. Tres, distinguir lo que pides de lo que necesitas.
La serie lo dibuja como un iceberg. El libro habla de posiciones, necesidades e intereses, pero no explica la diferencia. Eso lo agrega la serie. Cuatro, negociar para que ganen los dos. El libro dice acuerdos que beneficien a ambas partes y llama mediador a quien ayuda a lograrlos.
Y llama a la negociación una habilidad social. Cinco, decidir con método. El libro lo llama toma de decisiones y da seis pasos. La serie añade algo que el libro no dice, decidir bien no es no equivocarse, es corregir a tiempo. Y seis, la convivencia, con sus normas y los seis valores de la flor, responsabilidad, tolerancia, respeto, solidaridad, empatía y diálogo.
Y hay dos cosas que la serie enseña y el libro no nombra, pedir un tiempo fuera cuando te enojas, que es autorregulación emocional, y ponerle nombre a lo que sientes antes de hablar. ¿Y qué le aporta todo esto a tus alumnos? Tres cosas. Desarrollo personal, aprender a ponerle nombre a lo que sienten, a decidir con método y hacerse responsables de lo que pasa después. Dani descubre que su voz importa, Nico descubre que decidir bien a veces cuesta.
Habilidades sociales. Escuchar sin interrumpir, negociar, convivir, son las que mencionaba el Foro Económico Mundial y se aprenden practicando, no con un sermón. E inteligencia emocional, reconocer lo que siento, entender lo que siente el otro y calmarme antes de reaccionar. La serie lo muestra con situaciones que los niños reconocen, el recreo, el grupo que habla todo a la vez, una decisión con los amigos presionando. ¿Hay evidencia de que enseñar esto sirve?
Sí, con matices. Una revisión de 213 programas escolares de aprendizaje socioemocional, con más de 270,000 estudiantes, encontró mejoras en habilidades sociales y conducta y 11 puntos percentiles más en rendimiento académico. Otra vio que los beneficios seguían hasta 18 años después. Ojo, son programas en general, no esta serie. Lo que muestran es que enseñar estas habilidades en la escuela vale la pena.
Entonces, ¿cómo usarla? Una propuesta sencilla, un episodio por semana, como en la historia. El lunes lo ven, dura entre 7 y 10 minutos, durante la semana 10 minutos con una actividad y el fin de semana lo que más vale, la tarea en casa. Pídeles que vean el episodio con sus papás o con quien los cuide, resuelvan juntos una actividad y platiquen tres preguntas en la mesa. ¿Por qué en casa?
Primero porque el libro, en la página 200, nos recuerda que los adultos somos ejemplo de convivencia. Segundo, porque una habilidad social que solo se practica en el salón se queda en el salón, en casa se vuelve costumbre. Y tercero, porque los papás ven lo que sus hijos aprenden y hablan el mismo idioma, ¿qué pides, qué ofreces? Para que sea fácil preparamos una guía de actividades en PDF con una página por episodio para completar después de ver, con preguntas para la familia y una hoja final para ti. Descárgala gratis en el enlace de la descripción, imprímela o pide a tus alumnos que la rellenen después de ver la serie.
La serie lo resume en una frase. Una esquina de todos empieza cuando alguien escucha. Y un salón de todos también. Presiona el botón de suscribirse. Es gratis y vamos a seguir subiendo más contenido como este.
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Nos vemos hasta la próxima.





