Saltar al contenido
La Experiencia De Aprender

Video· Celulares en la escuela

¿Y si empezamos por la casa? Limitan el uso de celulares en las escuelas de México

Un plan de cuatro semanas para acordar en familia el uso del celular en casa, ahora que se limita en las escuelas de México.

  • Maestros
  • Familias

5:38Publicado el

Ver en YouTube

Capítulos

  1. 0:00El reto de las 9 de la noche
  2. 1:03Lo que dice la ciencia sobre el uso digital
  3. 2:25Plan de 4 semanas para recuperar el control
  4. 4:27Resumen y pasos para empezar hoy

Transcripción del video

Revisada

Son las nueve de la noche. Tadeo, ocho años, tiene el celular en la mano y una frase lista: «cinco minutitos más». Pasan los cinco minutos. Y otros cinco. Y a las nueve y media ya hay lágrimas, un trato roto y una mamá que alzó la voz sin querer.

Eso no se arregla con gritos ni con una prohibición de un día. Se arregla con un plan. Hoy te doy uno de cuatro semanas, con plantilla incluida. Si es tu primera vez en el canal, esto es de lo que hablamos. El Acuerdo cero nueve, cero nueve, veintiséis, de la Secretaría de Educación Pública, se publicó en el Diario Oficial el veintidós de septiembre.

Restringe el uso del celular y otros dispositivos digitales de los estudiantes durante toda la jornada escolar, y entra en vigor el tres de noviembre. Y claro: este canal es independiente. No somos la SEP, no hablamos en su nombre y no opinamos de política; contamos lo que dice el texto y lo que dicen los estudios. Primero, por qué cuesta tanto. El propio Acuerdo cita a un especialista en psicología de la tecnología que afirma que las plataformas y las redes están diseñadas para maximizar su consumo.

No es debilidad de tu hijo: es un diseño. Segundo: la escuela es solo una parte. Un estudio con mil doscientos adolescentes de treinta escuelas de Inglaterra encontró que, donde había reglas restrictivas, el uso del celular durante el día escolar bajaba unos cuarenta minutos. Pero el uso total, entre semana y en fin de semana, no cambiaba. Traducción: el Acuerdo cubre las horas de escuela.

Lo que más pesa se decide en casa. Y hay algo que sí le sale caro al celular: el sueño. Una revisión de siete revisiones, con ciento veintisiete estudios y cerca de ochocientos sesenta y siete mil participantes, encontró que más uso de dispositivos se asocia con peor sueño en adolescentes. Ojo: es una asociación, no una prueba de causa. Y lo que más parece pesar es el uso después de acostarse.

En Estados Unidos, un estudio de dos mil veintiséis midió que los adolescentes usan el celular unos cincuenta minutos entre las diez de la noche y las seis de la mañana. Por eso el decálogo del Acuerdo trae esta frase: «Si tengo celular o dispositivo digital, lo apago durante toda la noche». Es la regla más fácil de defender. Y la más fácil de empezar. El plan: cuatro semanas, una cosa por semana, y tú dando el ejemplo.

Empieza el lunes que puedas. Semana uno: observar, sin regañar. Anota cuánto usa cada quien y a qué horas, incluyéndote a ti. No cambies nada todavía. Solo mira.

Semana dos: acuerdos en familia. Elijan tres reglas, escritas, con la firma de todos. Una para dormir: el celular se apaga y pasa la noche fuera de la recámara. Una para comer: ni en la mesa ni a la mano. Y una para las tareas.

Semana tres: reemplazos. Un hueco sin pantalla es solo un hueco; hay que llenarlo. Un juego de mesa, caminar a la tienda, cocinar juntos. Y avisos amables: «diez minutos y lo apagamos». Semana cuatro: revisar y ajustar.

¿Qué se cumplió? ¿Qué se negoció? Quita la regla que no funcionó, deja las que sí, y celebren con algo que no sea una pantalla. Y una regla de oro: las reglas también son para ti. Si cenas con el celular al lado, tus hijos aprenden que la regla es para ellos.

Un truco que funciona en muchas casas: una cesta en la entrada. Todos los celulares duermen ahí, también el tuyo. Si el tuyo es el único que se queda fuera de la cesta, tu autoridad sufre. Por cierto, la Academia Estadounidense de Pediatría propone, en su plan de medios para la familia, horarios de apagado y espacios sin pantallas, como la mesa y la recámara. No es una receta; es un buen punto de partida.

¿Y si hay pelea? Tres frases que ayudan. Una: «te aviso con diez minutos». Dos: «cuando termines esto, lo apagamos». Tres: «lo hablamos mañana en el desayuno».

Lo que no ayuda: negociar a las nueve y media, cuando todos están cansados. Por eso las reglas se acuerdan de día y se aplican de noche. Y una sugerencia mía, no del Acuerdo: trata de no usar el celular como castigo ni como premio. Si es una moneda, vale más cada vez. En resumen.

Uno: la escuela es una parte; lo que más pesa se decide en casa. Dos: cuatro semanas, una cosa por semana: observar, acordar, reemplazar y ajustar. Tres: apaga de noche y empieza por ti. Si te sirvió, dale like y suscríbete. La plantilla del plan de cuatro semanas, con el acuerdo familiar y el registro semanal, está en el PDF adjunto a este video, aquí en YouTube.

Y si en tu casa también hay negociaciones de las nueve y media, mándale este video a quien las vive contigo. El plan funciona mejor entre dos. Y cuéntame en los comentarios: ¿qué regla de las nueve de la noche funciona en tu casa? Tu truco puede ayudar a otra familia. Para seguir: si tu hijo o hija está en secundaria, miren juntos el video del reto de catorce días.

Y si te preocupa qué hacer ante una emergencia, mira el video para padres.

También te puede servir